miércoles, 3 de febrero de 2016

Argentina se quedó sin aviones caza interceptores

Argentina se quedó sin aviones caza interceptores

La Fuerza Aérea y la Aviación Naval Argentina necesitan renovar su material aéreo, para poder cumplir sus funciones de custodiar el espacio aéreo argentino. 

Gran parte de los países de la región mantienen sus Fuerzas Aéreas y Armadas, actualizadas, en contraposición Argentina las deja descuidadas.

La actual situación de precariedad de la Fuerza Aérea Argentina, y de otras Armas, es producto de un desarme sostenido por varias décadas. La posguerra de Malvinas, incluyó que se le trabe un embargo de parte del Reino Unido y sus aliados a la venta de armas a la Argentina.

El fantasma de posibles intentos de golpes de estado, por parte de algunos integrantes de las Fuerzas Armadas, sumado a las crisis económicas de los gobiernos argentinos, tras el retorno al sistema democrático, hicieron que se desestime por completo el fortalecimiento de las Fuerzas Armadas. En la década de los ´90, el Gobierno de Carlos Menem se alineó con las políticas de Washington. La admiración de Menem por George Bush [padre], (por entonces presidente EE.UU.) fue tal, que a pedido de Estados Unidos, a través de su embajador, Terence Todman, Menem aceptó la desactivación del Proyecto Condor II; un excelente emprendimiento de la Fuerza Aérea Argentina, para la construcción de un misil balístico de 2 etapas, con un sistema de control por tobera basculante en cada etapa; un paquete sensor de control de altitud con gas frío y un sistema de control de velocidad final. Todo esto controlado por tres computadoras. En 1993 se optó por llevar al misil a España, para su destrucción. De esta forma se cumplió el pedido de EE.UU. y elípticamente el de su aliado, el Reino Unido. Así, Argentina perdía una excelente posibilidad de construir su propio misil, y con ello la oportunidad de sostener los avances logrados por sus técnicos, de actualizar su arsenal e incluso de exportar el producto una vez terminado. Las instalaciones de Falda del Carmen, en Córdoba, sitio desde donde se operaría el programa misilístico, fue convertida en sede del Centro Espacial Teófilo Tabanera de la CONEA ( Comisión Nacional  de Actividades Espaciales), que hoy sostiene el Proyecto Tronador II, un ambicioso plan argentino, para desarrollar un cohete, con fines civiles, que coloque en órbita, satélites nacionales o extranjeros.

A finales de década del 90, con Menem aun en la presidencia, la Fuerza Aérea Argentina adquirió vetustos cazabombarderos McDonnell Douglas A-4M Skyhawk, procedentes, de los cuarteles de invierno, de EE.UU, quien los habían utilizado en el Cuerpo de Marines. Esas aeronaves fueron llevadas, a la Fábrica Militar de Aviones, (privatizada, por Menem y concesionada a la Lockheed Martin), donde fueron remodeladas. Los A-4M Skyhawk, aeronaves con muchos años de vuelo en su haber, fueron cayendo en desgracia por falta de presupuesto y accidentes. De un lote de 32 aeronaves adquiridas, al día hoy solo quedan menos de 10 unidades en servicio.

La desactivación de los pocos y antiguos Mirage IIIEA y M5 Dagger&/Finger, puso al borde del cierre a la VI Brigada Aérea de Tandil; que hoy opera, unicamente, con aviones entrenamiento, IA-63 Pampa II para mantener la base precariamente operativa, sin ningún caza interceptor en toda la Fuerza Aérea.

Durante el gobierno de los Kirchner, se continuó con el poco interés por actualizar el material aéreo. Se prometió construir 40 aviones IA-63 Pampa, en la re-estatizada Fábrica Argentina de Aviones, promesas que se iban renovando, pero que en los hechos ningún avión se llegó a fabricar.Fue así que FAdeA sufrió de poca actividad industrial, una masiva infiltración política y una crisis financiera durante el periodo kirchnerista.

Una oferta de EE.UU. por F-16, de segunda mano, fue desestimada luego que Fernández de Kirchner se ofendiera por las declaraciones de Washington respecto al incidente de la valija del venezolano Antonini Wilson, (interceptado en el aeroparque de la ciudad de Buenos Aires, con una valija repleta de dólares, y cuya sospecha también irían hacia el gobierno de Kirchner). De esa manera, Argentina se fue aislando del mundo y adoptó como aliado a Rusia, China y Venezuela. Rusia logró venderle a la Fuerza Aérea Argentina 2 helicópteros Mi-171E adquiridos en septiembre del 2010 y presentados en febrero del 2012; destinados a transporte y misiones antárticas. Otros 3 adicionales fueron adquiridos por leasing mediante crédito otorgado por Rusia al gobierno argentino, también quiso venderle viejos bombarderos Su-24, oferta que fue rechazada.

Se estudió la oferta de España por antiguos cazas Mirage F-1, dados de baja, por el Ejército del Aire, tras haberlo operado durante 40 años, el mismo periodo de uso que los Mirage argentinos. Acertadamente se rechazó la oferta.

Durante los últimos años del Gobierno de C. Fernández se pretendió comprar cazas a China, país con poca experiencia en la fabricación de aviones de combate. El interés argentino era por los FC-1 Thunder, un diseño chino-paquistaní inspirado en los deltas con canard franceses. El FC-1, es propulsado por un motor ruso, Klimov RD-93. La aeronave no llega a ser considerada  de 4º generación y solo es operada por Paquistán. El interés por ese modelo se fue esfumando luego de las dificultades acontecidas, siendo que se debía ir ser a Paquistán para ser probados en vuelo, sumado a otros problemas como el mantenimiento, la transferencia de tecnología y demás inconvenientes que terminó con el interés argentino de comprar, dicha aeronave. Sin embargo China intentó venderle, a la Fuerza Aérea, otro de sus cazas, también de motor ruso, de diseño propio y algo más moderno, el Chengdu J-10, a un costo de U$S 30 millones la unidad, pero el ofrecimiento fue descartado. Por otro lado China también rechazó venderle misiles anti-buque a la Argentina por pedido del Reino Unido.

La Aviación Naval Argentina, no escapó del olvido y la desidia y también dejó de operar los míticos ,cazabombarderos embarcados, Dassault - Breguet Super Etendard vendidos por Francia, a la Armada Argentina, a comienzos de los´80, un sistema de armas muy avanzado para su época, que llegaron a participar en la Guerra de las Malvinas, atacando y un hundiendo con sus misiles AM 39 Exocet, a dos buques de la flota británica, durante el conflicto del Atlántico Sur. Francia ya no produce repuestos para esas aeronaves, y no tiene pensado continuar con la producción de las mismas. De esta manera, la Armada Argentina se quedó sin cazas aeronavales, y solo conserva una reducida flota de helicópteros, algún viejo Tracker, para misiones antisubmarinas, y pocos aviones de transporte.

El gobierno, de Fernández de Kirchner, también evaluó comprar antiguos cazabombarderos, israelíes, Kfir remodelados, a una versión, denominada Block 60, pero que no dejan de ser vetustos para una pretendida Fuerza Aérea actualizada. La mala experiencia colombiana,da cuenta de ello, con varios accidentes, con esos viejos modelos,descartados hace décadas por Israel, y que no llegan a ser caza-interceptores. Finalmente, poco antes de finalizar el gobierno kirchnerista, a través, del Ministerio de Defensa y algunos integrantes de la Fuerza Aérea, pospusieron la decisión de adquirir esos antiguos aparatos, donde incurrir en dicha compra, podría demostrar que el remedio es peor que la enfermedad.

En la lucha contra el narcotráfico el gobierno argentino, a cargo de Macri, dispuso un decreto que permite el derribo de las narco avionetas que atraviesen el espacio aéreo argentino en el norte del país. Para dicha función se, optó por la utilización de los bimotores IA-58 Pucará, de fabricación nacional, y pertenecientes a la Fuerza Aérea Argentina. Pero los IA-58 Pucará también enfrentan otra crisis debido a que sus motores Turbomeca Astazou, de origen francés, no se fabrican más. Para ello, se dispuso suplantarlos por motores canadienses PW PT6A, la instalación de los nuevos motores implica rediseñar las alas que soporten, con eficiencia, las nuevas plantas motrices. Hasta, el momento FAdeA  (Fábrica Argentina de Aviones )  logró remotorizar, con éxito, un IA-58 Pucará que logró hacer su prueba de vuelo. El plan de FAdeA es proseguir con la modernización del resto de la flota de aeronaves, aunque el presupuesto para ello es costoso.

La Fábrica Argentina de Aviones pudo adquirir 10 aparatos de entrenamiento Grob T-120, en 2013, que alquilan a la Escuela de Aviación Militar, dependiente de la Fuerza Aérea Argentina, no obstante, debido a la poca cantidad de aparatos sus alumnos deben esperar hasta un año para poder acceder al curso de aviador militar.

Argentina también se evaluó adquirir cazas, de origen sueco, Saab Gripen NG que Brasil comenzará a fabricar, bajo licencia. Pero ante el posible interés argentino de adquirir esos cazas, nunca probados en combate, el Reino Unido puso objeciones a esa venta, debido a que muchas partes que componen a la aeronave, son de origen británico.

Posteriormente, se supo que el saliente gobierno, kirchnerista, consultó precios a EE.UU, por cazas F-16  de segunda mano. Dichos cazas podrían ser armados por la empresa israelí Rafael, siempre y cuando EE.UU. otorgue el permiso.

La actual situación impide, a la Argentina, la disposición del espacio aéreo, para su defensa.  Sin caza-interceptores en circunstancias donde se requiera patrullaje aéreo, como el caso de una asunción presidencial o una cumbre internacional, los cielos argentinos quedan desprotegidos. Es imperioso que se comience a evaluar la compra de nuevo material de vuelo para la Fuerza Aérea Argentina y la Aviación Naval, y garantizar la defensa del espacio aéreo argentino.
  

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